Recorrido por la Alhambra
"Paso a Paso"
La Ciudad de la Alhambra
Con la sublevación de Muhammad Ibn Al-Amar en Arjona en 1232, se desencadena la formación del reino de Granada, eligiendo éste como capitalidad de su reino a Granada en el año 1238.
La ciudad de la Alhambra se estructura en torno a tres partes totalmente distintas pero conectadas entre sí (Alcazaba, Palacios Nazaríes y Generalife). Cuenta con un perímetro amurallado de 1700 metros y consta de 30 torres.
La Alcazaba es la parte más antigua de la Alhambra, mandada construir por Muhammad I, fundador de la dinastía Nazarí. Es una ciudad palatina, con elementos (aljibes, mazmorras, baño caballerizas, conjunto de torres, camino de circunvalación...) e instituciones propias de una ciudad independiente.
Para acceder a la Alcazaba lo haremos a través de la Plaza de los Aljibes. Esta nos introduce por un callejón perimetral hasta introducirnos en el Patio de las Armas o barrio castrense. Presidido por la Torre del Homenaje (residencia oficial del sultán o del primer ministro) y la Torre Quebrada (es maciza en su primera planta, sirviendo el resto de almacén). En el barrio castrense vivía una guardia de elite, protectora permanentemente de toda la ciudad y fiel a su máximo jefe político y religioso: el sultán. Frente al barrio castrense encontramos las ruinas de un baño musulmán. Junto al baño hay un pasillo de enlace que nos lleva a la parte superior de la Torre de las Armas. Es muy interesante la panorámica que desde aquí tenemos del resto de la ciudad de Granada.
La Torre de la Vela, situada al pie de los baños, desde aquí iremos al Jardín de los Adarves. Se trata de un jardín renacentista ubicado en el adarve de la muralla, de él nos llama la atención su fusión y abertura al paisaje. Este jardín nos sacará, a través del callejón perimetral, del recinto de la Alcazaba.
Palacios Nazaríes
El Mexuar está compuesto de varios espacios semipúblicos y burocráticos. Hoy se accede por una puerta situada frente al Palacio de Carlos V. ¿Qué función tenía el Mexuar? Era el lugar donde habitualmente se reunía el consejo de visires o ministros del Estado. Aunque conserva importantes restos decorativos, esta sala fue muy transformada durante el s. XVI, de ahí que junto a los azulejos nazaríes, veamos escudos de los Reyes Católicos y del Emperador Carlos V. En el extremo de la sala hay un pequeño oratorio de la época de Muhammad V. Junto a él una pequeña puerta nos introduce en el Cuarto Dorado, pero va a ser la Fachada del Palacio de Comares la que reclame nuestra atención. Se eleva majestuosamente frente al Cuarto Dorado, en ella destaca la simetría de sus elementos y la abundancia decorativa, en la que se alternan los azulejos vidriados, las yeserías y el rico alero que sobrevuela la fachada. Mandada construir en 1370 por Muhammad V, con motivo de la conquista de Algeciras.
Al traspasar la Fachada de Comares, y a través de un acceso en recodo, llegamos al espacio central del palacio: el Patio de los Arrayanes. A ambos lados de éste se distribuyen las diferentes estancias, siendo la fachada Norte y la Sur las destinadas a la residencia del rey y de su sucesores. En la galería Norte hay un pórtico con siete grandes arcos que dan acceso a la Sala de la Barca, lugar de espera o de bendición antes de acceder a la parte más importante del Palacio, el Salón del Trono o Salón de Embajadores. Esta sala es la de mayores dimensiones de todo el Palacio; nos llama la atención la riqueza decorativa de cada uno de sus paños, llenas de simbologías religiosas y aúlicas, que darán un mayor realce a la dinastía Nazarí. La armadura que cubre el salón, es tridimensional, representa los siete cielos del mundo musulmán.
La Alberca del Patio de los Arrayanes, no sólo tiene un carácter estético y funcional, destaca por su carácter religioso ya que el agua tiene una función de espejo frente a la belleza de las arquitecturas efímeras que en ella se reflejan. El Palacio cuenta con un baño propio.
En el ala sur del patio de Comares se levanta una fachada similar a la del Norte denominada Sala de las Aleyas o de las Helias.
El Palacio de los Leones lo mandó construir Muhammad V. Se estructura en torno a un patio porticado presidido por una fuente central y marcado por dos ejes de simetría que dan lugar a cuatro salas importantes (sala de mocárabes, abencerrajes, de los Reyes y dos hermanas).
¿Por qué hay una fuente en este Palacio en vez de una alberca? La Fuente de los Leones puede que esté inspirada en la fuente que la Bíblia nos describe en la entrada del Templo de Jerusalén, sustentada por los toros de las tribus de Israel. Sala de los Mocárabes: servía de sala de recepción ya que por uno de sus laterales se accedía al palacio. Sala de los Abencerrajes: posee una de las cúpulas más interesantes de la Alhambra, creada a partir de un polígono estrellado en el que se superponen distintos prismas con mocárabes. En la planta superior de esta sala se encontraba el Harén. Sala de los Reyes: de ella destacan las pinturas sobre cuero que hay en cada una de las tres alcobas de esta sala. En la central se representan a los diez primeros sultanes de la dinastía Nazarí, mientras que en las pinturas laterales se representan escenas en las que aparecen personajes cristianos y árabes que se disputan la mano de una doncella. La última de las sala es la de Dos Hermanas, rica en decoración nos llama la atención su cúpula que es de dimensiones mayores a la de los Abencerrajes. Si en alguna ocasión alguna de las salas tenía que ejercer de mexuar ó consejo de ministros sería esta la sala que admitiría dicha función. Junto a ella hay una sala decorada llamada Sala de los Ajimeces ó Mirador de Lindaraja.
A partir de aquí pasaremos por algunas salas de la denominada Alhambra Cristiana (Habitaciones de Washington Irving, Patio de la Reja, Patio de Lindaraja...) hasta llegar al Palacio del Partal. El Partal es el palacio más antiguo de todos los que componen el recinto de los palacios Nazaríes. Construido por Muhammad III (1309). Actualmente, su aspecto abierto oculta su verdadera naturaleza, al ser confundido con un pabellón de jardín. Nos llama la atención su estancia principal o Torre de las Damas, así como el pequeño oratorio situado en dicha zona. Al sureste del Partal se levantó otro palacio en época de Yusuf III, de él tan sólo podemos contemplar los restos arqueológicos, fue llamado Palacio del Conde de Tendilla porque fue residencia de este tras la conquista.
Siguiendo la visita nos encontraremos a la izquierda con varias torres, destacando entre todas ellas La Torre de la Cautiva y de las Infantas: se trata de torres palacio en miniatura. Un poco más adelante se bifurca el camino, si seguimos a mano izquierda llegaremos al Generalife y si tomamos el camino de la derecha iremos a la zona denominada el “Secano de la Alhambra”. Siguiendo este último veremos a nuestra izquierda el Palacio de los Abencerrajes. A su salida podemos admirar el exconvento de San Francisco, actual Parador de Granada, lugar en el que estuvo enterrada la reina Isabel La Católica hasta su traslado al Mausoleo de la Capilla Real. |